LAS CUATRO ESTACIONES DE TRINIDAD MONTALVA: EL OTOÑO

“Otra de mis canciones ridículas es una de mi gato. También estando en Nueva York, lo echaba de menos y pensé <<obvio que le voy a escribir una canción a mi gato>>. La canción comienza a describir algo, pero sin decir qué es y en el coro es cuando se hace obvio porque dice algo como <<pero me responde miau>>. Tiene ese tipo de humor que de alguna manera calza con mi estilo”, dice Trinidad Montalva.

“La música que hago, que es en inglés y en español, tiene que ver con mi experiencia de vida. Como viví muchos años en Nueva York mi vida era en inglés y fue ahí donde empecé a desarrollar mi proyecto y me atreví a componer y cantar mis propias canciones, por lo que naturalmente la música me salió en ambos idiomas”, cuenta.

El haber vivido no solo en Estados Unidos, sino en la mismísima Gran Manzana y dedicándote a la música y al arte, evidentemente debe haber dado lugar a comparaciones, a nuevas perspectivas… Cómo ves la escena musical chilena actual. “Interesante —responde Trinidad después de pensárselo un rato— porque creo que en este último tiempo ha crecido y hay muchos proyectos interesantes y espacios donde diferentes estilos encuentran su nicho, pero el mundo musical chileno es muy chiquitito y por lo mismo es difícil entrar al circuito. Todos se conocen, por lo tanto, se llaman”.  

“Creo que lo que más hace falta son plataformas o espacios donde mostrarse, sobre todo si eres un músico nuevo, o un proyecto nuevo, o si vienes de afuera sin redes. Los pocos espacios que hay para la música en vivo, pese a que han aumentado, en general están solo dispuestos a recibir grupos establecidos, artistas <<importantes>>. No hay un espacio de micrófono abierto real, que es un poco la forma de entrar al circuito naturalmente; si me escuchan, me conocen, les gusto y me vuelven a llamar, pero si no hay dónde tocar, nadie me escucha, nadie me conoce y es como un círculo vicioso. Es complejo, aunque no imposible”, explica.

“Tampoco hay costumbre de valoración de la música en Chile, lo que es muy complicado para todos los artistas, pero especialmente para los músicos. Es una mezcla de poca valoración literal, es decir, te pagan muy poco o incluso nada y, de poca convocatoria porque no hay costumbre de ir a ver música. Cuesta mucho convocar al público, y si hay ofertas de música en vivo, si no son gratuitas es un problema para la gente, como si no alcanzara a ser algo por lo que vale la pena pagar”.

Identificado el problema local, cuál crees que es el desafío de los artistas. “Los artistas tenemos muchos desafíos, supongo. En el arte mismo que hacemos, el mensaje, la calidad, el trabajo, la autogestión que es todo un tema, el desafío de saber vender lo que haces, de convocar, de encontrar lugares donde mostrarse y la lista sigue”, dice Trinidad.

“Además de mi proyecto personal, estoy acostumbrada a trabajar con muchas personas porque la música es inherentemente colaborativa e inherentemente solitaria al mismo tiempo. Tengo dos proyectos de bandas ahora, ‘Waldo Huerta y los Rapaces’ que es música latinoamericana fusión jazz, y el otro que estamos recién partiendo, ‘Fama Animal’, que es indie-rock-pop hasta el momento en español, pero estamos explorando… ¡está bueno!”, señala.

Trinidad confiesa que toca menos viola de gamba en Chile por la falta de un espacio, pero aclara que eso no tuvo que ver en la elección de su instrumento favorito a día de hoy. “En Estados Unidos tenía esa cosa cotidiana de estar con un grupo y ensayar que acá no tengo. No es que no se pueda o que uno no pueda ser disciplinado, pero es mucha la pega y más en un proyecto solista autogestionado. El ukelele —continúa— fue un momento de iluminación. Hace mucho tiempo que tenía la idea de componer mis canciones y cantarlas, pero no me atrevía. Una vez soñé con el ukelele, desperté y listo. Su sonido siempre me pareció muy dulce y muy rico, y creo que combina muy bien con mi voz y con mi estilo musical. Además es chiquitito y fácil de llevar, así que se puede hacer música en todas partes. Me lo compré y las canciones empezaron a salir”.

📸 @matiasleiva_fotografias

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