OBSERVACIÓN DE AVES PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL EN RECOLETA

Al principio la idea parece broma. Y es que a pesar de que según datos del Senadis, sólo en la región Metropolitana hay aproximadamente 800 mil personas que padecen algún grado de discapacidad visual, en Chile la oferta de productos turísticos accesibles para personas con discapacidad es precaria, mucho más para personas con discapacidad visual. Para las personas entendidas en el tema, este turismo -incluso tratándose de observación de aves- es más que plausible, y para Felipe Tapia Agüero es un proyecto que espera poder llevar pronto a sus vecines en Recoleta, para ello está postulando su idea al programa Creamos de Injuv.

Quienes padecen algún grado de discapacidad visual requieren productos turísticos especializados que permitan su plena participación, incluyendo elementos de apoyo que les propicien una interpretación autónoma del medio. Actualmente hay sólo cuatro oferentes de este tipo inscritos en el Sernatur y sólo uno en la RM, confirmando que este sector de la población ha sido olvidado por el mercado turístico nacional.

Lo que Felipe propone es buscar, a través de la innovación del turismo accesible, el desarrollo de una actividad ecoturística de observación de aves para personas con discapacidad visual, lo que si bien ya significa un desafío complejo de abordar, se hace aún más complejo en los espacios naturales públicos de Recoleta, comuna donde él pretende llevar a cabo su proyecto.

Observación de aves para personas con discapacidad visual parece broma en un país como este… (?)
En realidad el proyecto surgió como una broma luego que una profesora nos dijera que «en el turismo nada es imposible». Me quedó dando vueltas la idea ya que, si uno va de noche a hacer Bird Watching y no ve ningún ave, pero si las escucha, igual se logra el objetivo. Eso dio forma a mi proyecto para optar al título de Administrador en Ecoturismo: «Observación de aves para personas con discapacidad visual severa en el parque Bicentenario de Vitacura», que fue evaluado con nota máxima.

«Observar es captar a través de los sentidos y no exclusivamente por el de la vista», dice Felipe Tapia.

Para desarrollar esta idea lo primero fue conocer las necesidades y requerimientos de las personas con discapacidad visual para dar un enfoque a la cocreación de la experiencia turística y así, potencialmente, lograr los más altos niveles de satisfacción y cumplimiento de expectativas; luego se evalúa la accesibilidad del área de estudio y la selección de las aves que por sus características puedan ser identificadas por los beneficiarios; finalmente la creación del circuito y el diseño de la entrega de la información para brindar la mayor autonomía posible.

El trabajo universitario tuvo como resultado la metodología para poder desarrollar este proyecto en prácticamente cualquier parte, ya sea un ambiente urbano, rural o silvestre. La idea es, primero enseñar a las personas con discapacidad visual los cantos y vocalizaciones de las aves que se pueden encontrar en el lugar y luego recorrer el circuito donde ellos deberían identificar diversas especies. Asimismo mediante imágenes en relieve se entrega información sobre sus formas, colores y tamaños (estoy postulando a un fondo para comprar una impresora en 3D y crear réplicas de las aves con el mayor nivel de detalle posible).

Imágenes en relieve entregan información sobre las aves. Felipe está postulando a un fondo para comprar una impresora 3D y crear mejores réplicas de las aves.

La idea de este proyecto específico es poder desarrollar un prototipo de ecoturismo urbano mediante una actividad de observación de aves para personas con discapacidad visual en la ciudad de Santiago, para evaluar su impacto y poder a futuro replicarlo a nivel nacional y como una meta poder llegar a otros países.

Las principales dificultades son dos: primero, poder identificar a las diversas instituciones en donde participen personas con discapacidad visual. No se manejan mucho estos datos así que será una tarea que me tiene un poco nervioso pero motivado, es un reto y un aporte; lo segundo, es buscar un lugar en la comuna que sirva para realizar la actividad. He pensado en el Cementerio General que es un área con interés cultural y con 23 especies identificadas o el Cerro Blanco que presenta otro tipo de hábitat y se han identificado 35 especies diferentes.

Parece que es un proyecto que se encarga de muchas cosas al mismo tiempo: educación ambiental, inclusión a las personas con discapacidad visual e inclusión a las personas de Recoleta, por decir algunas (?)
Después de esa idea que surgió en clases, fui a contarle a la directora de carrera para saber qué opinaba y me dijo que tenía una joya entre las manos y que la cuidara y la puliera. Ahí fue que surgió la idea de manera seria, investigando encontré que la oferta de actividades turísticas para personas con discapacidad es poquísima y más aún para la discapacidad visual, donde la oferta de observación de aves es inexistente.

Conversando con estas personas, me dijeron que había una necesidad de participar de este tipo de actividades, ya que se sienten excluidos en este mercado y que están deseosos de aprender constantemente cosas nuevas.

Para Creamos de Injuv, se debía desarrollar un proyecto en la comuna de residencia y ahí es donde entra Recoleta, lo bueno es que la comuna tiene certificado ambiental de excelencia así que el proyecto aporta también a ese tema. La idea es enseñar sobre las aves para que puedan crear un vínculo y generar conciencia sobre la importancia de cuidar el medio y así lograr el «conocer para conservar».

También siempre existió la motivación de poder ser un aporte para el lugar en el que me crié, además la comuna últimamente ha sido pionera en varios proyectos sociales, como las farmacias y ópticas populares, entre otras, quizá esta sea la oportunidad para crear una oficina de turismo popular que acerque este mercado a un mayor sector de la población.

Discapacidad visual es un concepto muy amplio (?)
Es importante este punto porque genera mucha confusión: Este proyecto fue desarrollado con enfoque en las necesidades y requerimientos de la población con discapacidad visual severa (ceguera total o menos del 20% de visión), ya que si es posible que ellos la puedan desarrollar, las demás personas sin discapacidad también podrían participar sin ningún problema. Viene a incluir a las personas con discapacidad visual severa en la observación de aves y no de realizar algo exclusivo para ellos.

En verano, Felipe realizó esta actividad en la Reserva Natural Municipal Humedal de Cartagena.

Tengo entendido que en el avistamiento de aves, se busca molestarlas lo menos posible (?)
Totalmente, siempre se busca ser responsable con el medio, afectar lo menos posible e intervenir lo mínimo. Cuando se enseñan los cantos se hace en un área alejada de las aves, para no provocar estímulos que afecten sus hábitos naturales, además como la idea es escucharlos se camina siempre en silencio y se habla en voz baja ya que se entiende que si uno alza la voz, la aves se espantan y todos los participantes se ven afectados, así que se respeta bastante el tema del ruido.

Otro tema importante es el diseño del circuito: Se hacen siempre pasando por puntos donde la presencia humana no afecte a las aves, es por esto que siempre se deben respetar los senderos, sea la actividad que sea y esta no es la excepción. Como esta actividad busca conocer la interacción de las aves en su hábitat natural es de esperar que en algunas ocasiones haya más acción y que en otras se tenga menos suerte, pero esto es sólo una motivación para volver a participar y lograr identificar aquellas aves que no se aparecieron la primera vez.

Puedes conocer más de Felipe y de SU idea haciendo click aquí.